lunes, 22 de julio de 2013

VIERNES

A la mañana siguiente, mi madre fue a despertarme, me asustó la verdad.
No recordaba haber soñado nada, por suerte, ya que podría haber sido otra pesadilla.
Antes de levantarme, me fijé en que la máquina de música estaba sin batería ¡me había quedado dormida con ella encendida!
Mientras, mi madre recogía la ropa sucia y colocando los trastos de mi habitación, pero cuando me vio levantarme dijo:

-Rebeca, hay cambios de planes, por ahora el entierro se pasa a mañana, ya que no han tenido tiempo de analizar la situación de su muerte, ahora creen lo que tu dijiste, que ha sido un asesinato, pero quieren buscar indicios de la persona que lo hizo. Y otra cosa , las clases se cancelan hasta el lunes, así que descansa.

Entonces pensé ¿qué hago? Y mi mente respondió por si sola, y salí a correr, que aunque alguna vez habría salido a hacer deporte con Rocío y podría acordarme de ella, me arriesgaría ,lo necesitaba.
Me puse un chándal, baje las escaleras corriendo, y corriendo seguí por la calle al cruzar la puerta.
Me fijé en que hacía un tiempo bastante malo, parecía que iba a llover, pero yo seguí con mi carrera, sin rumbo fijo.
Llevaba ya un rato, cuando empezó a chispear y decidí volver a casa.
Seguía corriendo y me di cuenta que alguien me perseguía, quizás desde hace ya un rato.
Lo peor es que corría también, aunque sin alcanzarme.
Mis nervios estaban alterados, notaba que el corazón se iba a salir,además, empezó a llover con fuerza.
Miraba más hacia atrás que hacia donde yo corría, pero por mucho que miraba, no reconocía quien era,ni siquiera el sexo, solo que tenía una estatura media y se veía que vestía de azul y gris.
Me di cuenta que había perdido por donde iba, no sabía donde estaba, ni por donde me tendría que dirigir hacia mi casa, mientras, esa persona seguía detrás de mi, y yo corría más rápido y más rápido.
De repente, esa persona paró en seco ,y yo seguía mi camino, aunque perdida, pero lo que quería ahora era alejarme de lo que me perseguía hace un momento.
Cuando ya vi que no había rastro de la persona, me puse a investigar las calles y orientarme.
Conseguí ubicarme y llegar a casa.
Al final llegué, empapada, pero llegué.
Mi madre se había quedado esa mañana en casa para cuidarme, así que al llegar me preguntaba que donde había estado, que tenía que haberme quedado en casa, o simplemente avisar de que iba a salir por si ella podría acercarme a algún sitio, y no desaparecer de casa, sin avisar y volver empapada.
Cuando terminó de hablar, me dispuse a contarle lo que me había ocurrido, aunque solo lo de hoy.
Ella estaba preocupada, porque dijo que alguien quiere hacerme algo malo como a Rocío, y que con ella lo ha conseguido.
Seguido de todo esto, me fui a la ducha y me quité toda la ropa húmeda.
Estaba congelada, así que giré el grifo a lo más caliente que había, me estaba sentando genial era un placer el agua caliente después del frío que había pasado.
Mientras me estaba pasando la esponja por el cuerpo, escuché que alguien entrada en el baño y no contestó a mis preguntas de quien era, así que corrí la cortina, pero no había nadie, pero vi algo que ya me había ocurrido antes, en el espejo empañado alguien había escrito algo, y no era la primera vez, así que fui hacia el espejo y ponía:
-Tu amiguita sabía demasiado y no era habitante de esta casa.
Con la rabia en el cuerpo, empecé a llorar y gritar mientras borraba el mensaje ¡ ELLA ESTABA MUERTA POR MI CULPA! Por haberle contado lo que me pasaba.
De repente mi madre llegó al baño, asustada por mis gritos, y me vio a mi llorando, tirada en el suelo.
Me preguntó que es lo que me pasaba, y conseguí reaccionar y levantarme pero no le dije nada, me fui a mi habitación con la toalla puesta y cerré la puerta.
Mi madre desde la otra parte me decía:

-Rebeca, relájate. Están pasando muchas cosas horribles en poco tiempo, y la verdad es que necesito tenerte vigilada.

-Mamá, ¿qué pasa con este casa?

Hubo un silencio , y al rato mi madre entró en mi habitación con cara seria.
-No se mucho ¿por qué preguntas?

-Porque aquí ocurrió algo que me persigue , que no me deja en paz, que me manda mensajes por todos lados donde estoy.¿Qué sabes? Dime la verdad -insistí-

-Lo único que se es que por estas calles vivía alguien a quien mataron por algún delito que había cometido, pero no se exactamente que hizo, ni si es verdad o no, así que deja esas tonterías y sácalas de tu cabeza -y se fue de mi habitación rápidamente-

Que raro todo, hasta la reacción de mi madre.
Ella sabe algo más, lo se, y necesito saberlo.
Era casi la hora de comer, pero aunque mi madre me llamara no bajé, no tenía hambre, así que me dormí.
Ese rato de sueño fue tan rápido, como si me hubiera dormido y despertado en un segundo, pero al mirar el reloj me fijé que habían pasado tres horas desde que me quedé dormida.
Me desperté con hambre esta vez, así que baje a la cocina y comí lo primero que cogí de la despensa, y mientras me lo comía entró mi madre en la cocina, y sin decirme hola, solo directamente:

-Ya se sabe la causa de la muerte, y mañana será el entierro por la mañana.

Me levanté hacia ella y dije sollozando:

-¿Qué le ha pasado?

-Le ahogaron con una cinta, o cinturón hasta que murió...quieren que vayas a la policía para hacerte preguntas.

-Pero ¿piensan que YO la pude matar?,¿cómo pueden pensar eso?

-Eso mismo he pensado yo, pero tienes que ir cariño, en cuanto puedas te vistes y te llevo.

Fui rápidamente a ponerme algo de ropa, y bajé a que me llevara mi madre.
Llegamos a la comisaría, y en la puerta me pareció ver a alguien de azul y gris, me fijé bien y era esa persona que me perseguía, y conseguí mirarle bien, dándome cuenta de que era un hombre con abundante barba.
Se lo dije a mi madre con rapidez, y al volver a mirar no estaba.

-Mamá, es un hombre con mucha barba, estaba ahí -grité-

Mi madre quedó callada e hizo como si nada.
Bajamos del coche, y me puse dirección a la comisaría, pasando de mi madre como ella ha hecho cuando le he dicho que ese era el hombre, no me esperaba esto de ella.
Entré, y un policía me dijo que si yo era la amiga de Rocío, le dije que sí , y seguidamente me hizo acompañarle a una sala.
En esa sala espera cerca de dos horas, hasta que entró un policía, que lo primero que hizo fue decirme:

-Rebeca, no creemos que seas culpable, solo queremos hacerte preguntas acerca de lo que le ha podido pasar a Rocío.

Entonces no me corté, le conté todo lo que había estado pasando, todos los detalles, aunque parecieran sin importancia.
Me había cansado ya, no me quería callar nada.
El policía no se si me tomó como a una loca, o en serio, pero cuando terminé fui hacia fuera, donde estaba mi madre, que me llevó de vuelta.
No hablamos en todo el camino a casa.
Al llegar me fui a mi habitación, hasta la cena, que ya quedaba poco.
Estuve buscando en internet algún suceso en mi calle anteriormente a que yo llegara.
Vi algo de un violador, que nunca llegó a hacer nada, solo perseguir y acosar a las chicas, y al final ese hombre fue ejecutado.
En otra noticia señalaba que el peor caso fue en un casa de mi nueva calle, donde ese hombre llegó a acosar a la niña de una de las casas colándose y escondiéndose dentro de donde vivía la chica.
Demasiadas coincidencias.
Pensé un rato hasta que bajé a cenar.
Mi madre dijo que no había tenido tiempo de hacer la cena, así que nos hicimos unos bocadillos.
Al terminármelo me lavé los dientes y me acosté, tardé en quedarme dormida, di muchas vueltas, pero al final, me quedé dormida.