domingo, 8 de enero de 2012

MARTES

Por la mañana , me desperté al sonar la alarma.
¡Había tenido un terrible sueño!  me asesinanban, una persona que llevaba un capa negra que le envolvía entera.
Hacía mucho tiempo que no tenía pesadillas, habra sido por las extrañas cosas que me habían ocurrido.
Después de levantarme  hice lo mismo que hago siempre todas las mañanas.
¡Qué mal me sienta eso de levantarme tan temprano!
Me arreglé y baje a desayunar con las ojeras matutinas.
Me encanta ese olor a tostadas... que despues me las como con aceite y azúcar.
Al terminar me lavé los dientes, cojí la mochila y fui al instituto.O como yo lo llamo "la cárcel".
Normal que me pasaran cosas extrañas allí, eso es terrorífico.
No había nadie en la calle... estaba desierta.
En ese momento me acordé que ayer no saqué las cosas de las cajas, pero daba igual, esta tarde que no tenía que estudiar lo haría.
Llegué al instituto, y Rocío estaba allí esperandome como siempre.
Nos saludamos y entramos  rápidamente al terrible examen de historia, aunque antes nos deseamos suerte la una a la otra.
Entramos y me senté en mi sitio, la profesora me dejo las hojas en blanco encima de la mesa y empezó a dictar las preguntas.
Las contesté todas, y yo creo que las respondí bien.
Al salir del examen le pregunté a Rocío como le había salido, y me dijo que bien, que lo más seguro es que aprobaría.
-Seguro, ayer me pareció que lo habías aprendido muy bien.

-Sí, una cosa... muchas gracias por ayudarme.

-De nada ¿ves como no hay que suspender como tu decías? si trabajas todo se aprueba.Bueno casi todo.-dije sonriendo acordandome de las matemáticas-

-¿Te parece bien que en el recreo nos vayamos a tomar algo a la cafetería?

-Me parece muy bien.-afirmé-

-Pues cuando termine la siguiente nos vemos otra vez aquí, y quedamos para después.

Nos dimos dos besos y nos fuimos a clase.
Pasó la mañana, y en el recreo nos tomamos un chocolate caliente en la cafetería.
Siguieron las clases , y en la salida nos reunimos los de siempre y marchamos a nuestras casas.
Llegué y al entrar decidí darme una ducha, mientras esperaba a mi familia para comer.
¡Qué bien me sienta el agua templada despues de una agotante mañana!
Templada no, ardiente.
En estos terribles días de invierno viene muy bien.
Al terminar, salí de la bañera, me puse el albornoz para secarme, y de repente al mirarme  en el empañado espejo vi algo que me asustó, y me puso los ojos como platos.
Con rojo estaba escrito: Te estoy viendo..
Aterrorizada, corrí hacia mi cuarto.
Al llegar, instintivamente me metí bajo las sabanas, y empecé a llorar por el susto.
Estuve dentro bastante tiempo.
Al oir la puerta me levanté corriendo y fui al baño, para que mis padres no se enteraran, pensarían que estoy loca o algo por el estilo, pero eso sí , a Rocío se lo contaría todo.
El mensaje estaba borrado.
Me vestí rápidamente y bajé a comer.
-¡Hola mamá!-dije al ver a mi madre-

-Bueno días cariño ¿Qué tal el examen?

-Bastante bien.-sonreí-

Entró mi padre con mi hermano y tambien les saludé.
En poco tiempo nos sentamos a comer.
-Rebeca ¿Cuándo descargarás las cajas?

-Esta tarde -respondí- hoy no tengo que estudiar.

-Me parece bien, que de hoy no pase.

-No te preocupes mamá, hoy lo hago seguro.

Empecé a comer... ¡Qué rica estaba la lasaña! , se puede decir que es una de mis comidas preferidas.
Al terminar de comer, me tomé el postre, un yogurt de fresa.
Me acabé el yogurt, y recogí mis cubiertos, después subí a mí habitación.
Empecé a vaciar las cajas, encima de la cama coloqué los vestidos por un parte, y los  pantalones vaqueros cortos por otra parte.
Al acabar con esa caja fui a abrir la siguiente, que tendría los distintos perfumes y maquillajes que usaba yo.
Estaba  colocando los perfumes en la estantería cuando sentí que alguien me golpeaba la cabeza, y caí desmayada.
Aproximadamente una hora después abrí los ojos
me dolía mucho la espalda, aproximé la mano hacia ella ,  después observé mi mano y estaba manchada de sangre.Me levanté del suelo y me puse en dirección al espejo, al llegar me levanté la camiseta y ví que mi espalda estaba rajada por letras, en la cual ponía:
"SE TODO LO QUE HACES"
En ese momento llamaron a la puerta,  rapidamente me bajé la camiseta, y me coloqué la primera chaqueta que cogí.

-¿Sí?

-Hija, te llaman al teléfono.

-¿Quién me llama?

-No lo se , me dijo que era un amigo tuyo.

Abrí la puerta a mí madre  y me puse dispuesta escalera abajo.
Cogí el teléfono:

-Hola, ¿quién es?

Nadie contestaba

-Hola¿hay alguien?

-Hola Rebeca, como ya sabes, se todo lo que haces, ya sabrás quien soy , en pocos días, momentos antes de tu muerte.

-Si es una broma, por favor no sigas.

Colgó, su voz era muy ronca, yo estaba aterrorizada.
Subí de nuevo a mi habitación, por el camino me encontré  ami madre, y me preguntó quien  y que queria... me tuve que inventar que era un compañero de mi clase para preguntarme los deberes.
Me metí en mi habitación, al rato me quité la chaqueta, para verme de nuevo la frase.
La camiseta estaba llena de sangre, me dolía mucho la espalda, un dolor desgarrador.
Decidí ducharme de nuevo, y asi por lo menos me limpiaría la sangre.
Me metí en el baño, cuando me quité la camiseta la lavé para que mi madre no supiera nada de la sangre al echar la ropa a la lavadora.
Después de limpiarla , me quité la ropa restante, y me duché.
Mientras el agua caía  en mí espalda, el dolor era cada vez terrible. El agua corría abajo roja.
Al rato ya parecía que no sangraba más, pero seguía molestando.
Salí de la ducha, me sequé y me puse una toalla por encima para ir a mi habitación.
Al llegar a mi habitación me di cuenta que tenía que ordenar todavía todo, asique rápido me vestí y seguí ordenando.
Cuando estaba  todo colocado, intenté hacer los deberes, pero mi cabeza estaba ida, me costaba mucho concentrarme en un simple ejercicio, asique me tumbé unos minutos en la cama, y después de un rato largo , me dispuse de nuevo a hacer los ejercicios.
Pudé terminarlos, y después preparé la mochila y la ropa para el día siguiente.
Me puse el pijama. Todavía quedaba una hora para la cena, entonces me fui al ordenador.
Estaba Rocío en el chat, y le conté las cosas que me habían pasado ese día.
Ella tampoco entendía nada... estaba asustada.Eran cosas inexplicables, lo peor es la fraseme conocerás en unos días , antes de tu muerte.
¿Cómo iba yo a morir?  ¿Quién era la persona del teléfono y que me dices las demás cosas?
Mi madre me llamó ya para cenar, asiqué me despedí de Rocío y las demás personas con las que estaba hablando y cerré todo.
La verdad es que no tenía hambre.
Estaba sentada, con el plato delante, lo miraba hasta que pude darle un bocado.
Le dí unos más , y me levanté de la mesa. Mis padres me preguntaron porque me había levantado tan pronto de la mesa, había comido tan poco, y le respondí que no tenía hambre, que estaba más bien cansada.
Seguídamente me lavé los dientes y me acosté.Al poco tiempo ya estaba dormida.
Me desperté muchas veces durante la noche, algunas para ir a beber agua o también  para ir al baño, pero  con mucho miedo.
Pero una de las veces ya no pude volver a dormir, y todavía faltaba una hora y media para que el despertador sonara.
Estuve dando vueltas y vueltas, hasta que sonó el despertador, y ya me levanté a prepararme para un día nuevo.

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